ArtÃculo 19.- El uso de las Redes Sociales en Medicina y en CirugÃa Plástica, Reconstructiva, Estética y maxilofacial, debe estar destinado, a ser un espacio para informar y divulgar el conocimiento cientÃfico. Esta información deberá ser veraz, seria y confiable. (Última actualización marzo 2018)
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ArtÃculo 20.- Se considera contrario a las normas de ética, salvo disposiciones en materia penal, la publicidad engañosa, desleal, subliminal y aquella que atente contra la dignidad de la persona o vulnere los valores y derechos de la infancia, la juventud, la mujer, o de derechos humanos en general.
ArtÃculo 21.- El profesional de la cirugÃa plástica, reconstructiva, estética y maxilofacial, no debe prestarse a promocionar un producto comercial o de alguna institución, de manera especÃfica, hacer ofertas, ni promover técnicas innovadoras que no hayan sido debidamente descritas y probadas como efectivas y que pongan en riesgo la salud del paciente, asà como su participación o apoyo a empresas de financiamiento. Todo esto generará desconfianza y falta de credibilidad en el profesional, aunado a las responsabilidades penales que acarrea dicha conducta.
ArtÃculo 22.- Es deber de todos los profesionales en cirugÃa plástica, reconstructiva, estética y maxilofacial,  proteger y mantener el secreto de cualquier información sobre los pacientes. Las fotografÃas a divulgar, no deben contener ninguna señal que pueda identificar al paciente (tatuajes, piercings, cicatrices, etc.) y nunca publicar el nombre del mismo.
ArtÃculo 23.- No se debe almacenar información sobre pacientes en teléfonos móviles u ordenadores portátiles, asà como de imágenes no encriptadas. Es aconsejable proteger los dispositivos con claves.
ArtÃculo 24.- Para médicos con blogs de opinión, es conveniente señalar explÃcitamente que las opiniones vertidas son personales y no representan a un colectivo.
ArtÃculo 25.- Las páginas web y blogs de médicos, deben haber una mención explÃcita de los patrocinios recibidos y si aparece publicidad, especificar si se avala la misma.
ArtÃculo 26.- Cada publicación debe ir acompañada del debido consentimiento por parte del paciente, el cual deberá ser informado, del medio o red social que divulgara su información. Igualmente, se debe respetar la propiedad intelectual de la información y de los contenidos.
ArtÃculo 27.- Las Redes Sociales, no deben ser utilizadas para hacer consultas, emitir diagnósticos, tratamientos y mucho menos presupuestos. Los pacientes virtuales, generalmente plantean interrogantes sobre salud o enfermedades propias a las personas que reconocen como médicos, fuera de la consulta. Lo que no se puede hacer es proporcionar consejo en un ámbito público, disponiendo de información limitada. En cualquier caso, aunque no existe ninguna obligatoriedad de contestar a este tipo de consultas abiertas que un médico puede recibir en la red, siempre puede considerarse adecuado recomendar al emisor de la pregunta una fuente fiable, donde pueda resolver sus dudas, o indicarle que acuda a una consulta especializada.
ArtÃculo 28.- La labor divulgadora, puede ser muy enriquecedora, en cuanto a  temas de salud pública o promoción de hábitos de vida saludables.
ArtÃculo 29.- El profesional de la cirugÃa plástica, reconstructiva, estética y maxilofacial, debe ser cuidadoso, con  la actitud y la imagen. Como usuario de redes sociales, la imagen profesional debe ser congruente con la imagen personal, respetando siempre la moral y las buenas costumbres, asà como las normas éticas, que representan a la especialidad. Aquellas actitudes que no respondan o no se ajusten a tales valores contribuyen a deslegitimar y socavar la reputación de los médicos en general y la confianza de la sociedad en la profesión.
ArtÃculo 30.- El profesional, deberá evitar actitudes insensibles, frÃvolas o poco acordes con unas normas elementales de urbanidad, educación, cortesÃa y respeto. Asimismo, se recomienda no opinar con ligereza respecto a temas médicos, actuar y comportarse con prudencia, y valorar siempre el contexto, los interlocutores y el tema abordado, asà como las referencias y fuentes utilizadas.
ArtÃculo 31.- Evitar colocar en las redes, de modo indiscriminado, mensajes que despierten alarma social, siembren confusión o dudas respecto al cuidado, mantenimiento o prevención de la salud. El médico es responsable de fomentar la educación médica de los pacientes y combatir informaciones erróneas o nocivas.
ArtÃculo 32.- En caso de discrepancias sobre temas médicos o profesionales en las redes sociales, no se permitirán descalificaciones y expresiones peyorativas sobre compañeros y otros profesionales de la medicina, asà como de sus conductas y resultados.
ArtÃculo 33.- La comunicación escrita es más rÃgida que la verbal. Se debe escoger cada palabra y cada signo utilizado. Hay que evitar la escritura en mayúsculas. Hay que cuidar la gramática y la ortografÃa.
ArtÃculo 34.- De las fotografÃas y videos.
- Se deben escoger bien las imágenes a utilizar, deben ser profesionales y de calidad. Las fotos deben entenderse, explicarse por sà mismas y no resultar desagradables.
- Deben presentarse en las mismas proyecciones, ángulos y proporciones, cuando sean comparativas.
- Deben realizarse bajo un mismo formato, con el fondo igual o parecido, unicolor (blanco, gris, azul o negro). Sin prendas de vestir o accesorios y ocultando partes Ãntimas con efectos computarizados sobrios.
- Mostrar resultados comparativos del pre-operatorio y el post-operatorio (mÃnimo 1 mes). Los resultados en post-operatorios inmediatos, no son reales.
- No publicar fotos de pacientes en la mesa operatoria para demostrar resultados.
- Cuidar las imágenes y los campos (no permitir presencia de instrumentos, sangre, compresas, etc.).
- Poseer el consentimiento del paciente, para la divulgación de las imágenes autorizadas.